Ayer tocaba salir un poco. Así que me apunté a dar una vuelta y aproveche que el cantante y actor Toni Zenet celebraba su cumpleaños en la zona de la Cava Alta.

Estuvo bien relajarse un ratito y disfrutar de los amigos comunes que asistieron a al cumpleaños. Fue una fiesta típica con gente del mundo de la música, del flamenco, del cine. La parte que más me gustó es cuando la gente, incluido Toni, empezaron a improvisar cantar algunas canciones ;-)

Esta noche tocaba relax y fué lo suficientemente relajao. Decidí no llamar la atención y casí lo conseguí del todo. Me mimetizaba en los grupos que se formaban y en cada grupo asumía una personalidad y una profesión distinta.

- Cantante Rubia : No te conozco.
- Yo: Yo tampoco te conozco.
- Cantante Rubia: que borde eres no?
- Yo: Tu crees?
- Cantante Rubia: Quieres otra copa?
- Yo: Seguiré con cerveza.
- Cantante Rubia: esta claro que pasas de mí.
- Yo: No, no. Perdona que no te haga mucho caso pero es que estaba pensando en otras cosas.
- Cantante Rubia: En que cosas?
Trague saliva e intente no mirarle a la nariz o me había descubierto ya.
-Yo: Es una tontería que me contó un amigo.
- Cantante Rubia: por que me miras a la nariz de "esa forma"?
Tragué saliva ¿le habrían hablado de ello antes?.
- Yo: me parece interesante.
- Cantante Rubia: Más que mis tetas?
No había descubierto hasta ese momento que las tenía.
Apuré lo que me quedaba de cerveza.
- Yo: Otro día te lo cuento, voy a por otra cerveza Charo.
- Cantante Rubia: No me llamo Charo.

Enfilé para la barra dispuesto a pedir la última cerveza, saborearla sin prisas e irme a dormir. Mientras que Toni cantaba a capella con otra cantante no dejaba de ver la cantidad de narices que había en la parte de abajo del bar. Apoyado en la barra del bar como un auténtico "gladiador de barra profesional" esbozaba una sonrisa mientras cuidaba de no ser descubierto. Y es que la "asombrosa relación" estaba haciendo aquella noche muy divertida.

Mi amigo me saco del éxtasis visual.

- ¿que le has dicho a Elisa?
- No, conozco a ninguna Elisa.
- Esta encabronada, dice que primero la has seducido con la mirada y las sonrisitas y luego se ha presentado "regalaa" y has pasado de ella.
- Es una larga historia. Vamos a hacer una cosa vete a pedirle disculpas, cuentale que tengo un mal día, llevale una copa del whiskey del ganso con cola-cola light y ahora voy para allí a hacer las paces.

Le pareció una buena idea. Pilló la copa y se fué a hablar con Charo o como se llamase. Cuando debía estar contandole que era más raro que un perro verde, la rubia me miró, se subió un poco el top, sonrió conciliadora y luego siguió mirando a mi amigo. Aproveché para rematar la cerveza aunque ya me sobraba alcohol y me fuí a la francesa.

Al día siguiente cuando la rubia se despertó al lado de mi amigo le preguntó:

- ¿que coño le pasa a mi nariz?
- Nada, todavía sigues pensando en eso? Debe ser una gilipollez pero algún día cuando le vea se lo pregunto ¿vale?
- Okis

Yo me fuí a casa. Había sido un día duro, me lo había pasado bien, pero lo que de verdad me apetecía era dormir y aunque no me apetecía hacerlo solo, no era la rubia, ni ninguna de las otras dueñas de narices con la mujer que quería compartilo. Pero como esto iba a ser imposible abandone la idea tan pronto como la primera bocanada de aire frio me golpeó la cara.

Son las cosas que ocurren en mi amado que cada vez está pero. ¿Se ha vuelto loco todo el mundo o solo soy yo?