Hay que reconocer que me pasan muchas cosas todos los días. Un shitsizing no te convierte en un bicho inmundo en un agujero por las buenas por mucho desastre que un shitsizing.
El caso es el que el otro día me encontré con un viejo amigo coronel del ejercito en activo y estaba yo alabando las virtudes del shitsizing y por supuesto que en la actualidad no había probablemente un estado mejor que no sea el ser condenamente rico y esto era mucho más complicado. De buenas a primeras empezó a contarme algunas de sus últimas "misiones" y yo iba notando como me estaba vendiendo la moto. Todavía no terminaba de tener claro que moto me estaba vendiendo pero lo bueno de mi estado actual es que soy bastante inmune a casi todo.
Cuando menos me lo esperaba, me lo soltó: que si quería ser agente de los "servicios secretos". wow esta moto si que tenía buena pinta. Decidí disfrutar del momento desde que era rico, famoso y guapo y decidí hacerme un SZ man no había tenido una oportunidad tan clara de pasarmelo bién. Le seguí dejando que hablara, aproveche para fumarme otro par de sus marlboros.
De momento todo iba bien. Viajes, gastos pagados, pagaban mal pero me veía bebiendo martinís en la barra de un bar de un hotel en cualquier parte del mundo. Lo duro que sería tener que asistir a las fiestas de embajadores con smoking y tener que desaparecer justo cuando la espía más dura, buenorra yrubia estaba intentando seducirme para saber si era el nuevo espía o no. Tener que desaparecer para fotografiar cualquier información absurda pero de vital importancia para el estado o el planeta. Lo dificíl que iba tener que aprender a matar con un bic a media docena de contra espías, etc, etc.
Entonces tuve que hacer un par de preguntas que desgraciadamente fijaban los terminos de la realidad del puesto de trabajo. ¿que misiones tienes pensadas para mí? Empece a notar por el tono de su voz que esas misiones no iban a ver rubias intentandome emborrarcharme y violandome toda la noche hasta que a fuerza de sexo contara todo lo que sabía y Dios sabe lo que soy capaz de aguantar incluso sería capaz de dosificarme e inventar muchas cosas. Creo que mi mejor papel iba a ser agente de contra-información con toda seguridad.
Fué en ese momento cuando volví a la realidad de la que tanto me cuesta huir. El coronel me explicó las misiones. Una era en Afganistan tenía que "infiltrarme" en un grupo de talibanes para saber como se financiaban. Le dije dos cosas:
- Se financian con la droga y con el tráfico de armas. Supongo que quieres los detalles ¿no?
- ¿No fué en afganistan donde un francotirador mató de un balazo en el cuello a tu interprete afgano?
El coronel paso a la siguiente misión visto el poco interés que tenía por el pedazo de misión que me estaba ofreciendo. La nueva misión era en país africano (no voy a decir el nombre por que seguimos en acción). Bueno como exótico no estaba mal pero si la de afganistan estaba mal, esto tenía también algunos puntos débiles propios del continente y sus costumbres. En mi vida anterior ya traté con otros espías y siempre es un cante cuando un blanquito se intenta infiltrar en los círculos de poder de un Presidente africano. No solo te toman el pelo una docena de veces al día sino que habitualmente te hacen "desaparecer" en agún rito completamente inútil pero efectivo.
Y ese fué el día que le saqué suficientes cervezas al coronel pero no me enrolé en los servicios secretos. Ahora con el callo de ser un SZMan no me estresa nada. Aquellas rubias eran de bote y muy peligrosas. Hay más rubias, pelirrojas y morenas esperando su oportunidad y no hace falta que seaís espías :-P
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